“Sueñan los nadies”
Título original: AdúAño/ País: 2020/ España
Género: Drama social
Duración: 119 minutos
Dirección: Salvador Calvo
Reparto: Luis Tosar, Anna Castillo, Ana Wagener
Estudios: Ikiru Films, Telecinco Cinema
Distribuidora: Paramount Pictures
Eduardo Galeano dejó plasmado en su poema ‘Los nadies’ el cómo esos “nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada” sueñan con salir de pobres. Estos versos mencionados hilan en el trasfondo con Adú (2020), el nuevo film dirigido por Salvador Calvo, protagonizado por un niño camerunés de seis años que da nombre a la película. Calvo es conocido por Niños robados (2013) o por 1898: Los últimos de Filipinas (2016) -entre otros-. En sus películas siempre predominan los temas morales: Calvo pretende remover las mentes del público.
Adú hila tres historias desde tres puntos de vista antónimos: el de los miembros de seguridad que vigilan la valla de Melilla; el de los cooperantes y, por último, el de la inocencia de un niño que solo quiere luchar por su vida.
Mientras el pequeño camerunés y su hermana luchan por llegar a Europa, un padre (Luis Tosar) viaja de Madrid a África para luchar contra la caza furtiva de elefantes y, a su vez, para intentar restablecer la relación con su hija (Anna Castillo). Al margen de la lucha personal de estos personajes que comparten objetivo, aunque sea distinto, se encuentra el cuerpo de policías, que desde un enfoque frívolo y maquiavélico, son capaces de sobrepasar los límites humanos con tal de resolver los asuntos desde su propia ética. La defensora de los inmigrantes (Ana Wagener) lucha porque se haga justicia y se acabe con el racismo que, aún a día de hoy, sigue removiendo a Europa.
Desde un escenario concreto; la valla de Melilla, que separa a Marruecos del territorio español, hasta el viaje del héroe precoz que sigue adelante sin conocer las maldades de la vida, se revela el alma humana de un niño que desde la pantalla, emociona a todos con su sonrisa e inocencia.
En ese periplo conocerá al amor que le fue arrebatado, pero también vivirá el fenómeno de la emigración: las vallas, el hambre, el mediterráneo. Este film es un claro ejemplo del cine de aventuras con crítica social y, sobre todo, con carga humana. A veces hace falta abrir los ojos desde una butaca y ver cómo mira Europa al resto de caminos, que luchan por atravesar las fronteras. La pantalla, en este caso, plasma la realidad alejada de la ficción y fija en ella todas las imágenes de la supervivencia.
Adú (2020), me atrevería a decir, se ha convertido en una de las películas indispensables para aquellos que vivimos acomodados en una casa a la que le podemos llamar hogar. Con final abierto, futuro incierto y mensaje cerrado, este film desnuda al racismo presente en la sociedad y deja una estela de esperanza para quienes pensamos que esto debe terminarse.


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